“Cuando se traspasan todos los límites del Estado de derecho y las libertades formales más elementales es porque hay miedo”

Fuente: El Diario de Cantabria

La exdiputada Nines Maestro y otras dos activistas de Red Roja, acusadas de financiación del terrorismo por haber recaudado y entregado fondos que fueron destinados a la reconstrucción de infraestructuras sanitarias en Gaza tras los bombardeos de 2014 y 2015.

Nines Maestro
 Nines Maestro
Javier Lezaola

JAVIER LEZAOLA19/11/19

Nines Maestro, de 67 años de edad, es médica de profesión y una histórica internacionalista que fue diputada en el Congreso por Izquierda Unida desde 1989 hasta 2000. Ella y otras dos activistas de Red Roja que no han podido permitirse abandonar el anonimato se han visto afectadas por el sumario abierto por la Audiencia Nacional, que les acusa de financiación del terrorismo por haber recaudado y entregado fondos que fueron destinados a la reconstrucción de infraestructuras sanitarias en Gaza tras los bombardeos israelíes de 2014 y 2015.

La Audiencia Nacional os ha abierto un sumario por dos entregas de dinero a Palestina, la primera en 2014 y la segunda en 2015. ¿Qué pasó en Palestina en 2014?

El año 2014 coincide con lo que refleja el cortometraje documental Gaza, que recibió el premio Goya al mejor cortometraje documental ese año. Es interesante porque, a través de un documental que dura 18 minutos, la gente puede comprobar aquel grado de destrucción generalizada. Nosotros no recogimos el dinero para decir “vamos a dedicarlo a esto”, sino que lo que pretendíamos fundamentalmente es mandarle al pueblo palestino la señal de que ante el desastre que estaba cayendo sobre él, supiera que no estaba solo. Ante esos ataques militares e invasiones a bombardeo limpio, con el grado de ensañamiento contra el pueblo palestino desarmado que refleja el documental Gaza, y ante la angustia que te produce una situación de ésas, nosotros decidimos por lo menos mandarles una señal de que no estaban solos. Porque hay que tener en cuenta que la gente que nos rodea es muy modesta y que de hecho las donaciones fueron de 10, de 20, alguna de 50 euros…

¿Cuánto dinero recaudasteis la primera vez y cuánto la segunda?

Recaudamos 5.300 euros en 2014 y 3.035 en 2015. El problema se nos planteó cuando dijimos “¿y cómo lo enviamos?”

5.300 euros en 2014 y 3.035 en 2015. El problema se nos planteó cuando dijimos “¿y cómo lo enviamos?”. Porque efectivamente Palestina no existe y menos para los bancos. Entonces supimos que Leila Khaled venía a Barcelona a participar en una Feria del Libro, luego supimos que financiada por el Ayuntamiento de Barcelona, para presentar un libro sobre su vida. Mucha gente conoce a Khaled como el Che Guevara palestino, y pensamos que quién mejor que ella para entregarle el dinero y que ella lo hiciera llegar a su pueblo. Se lo dimos en un acto público en Madrid en el que yo estuve con ella, que nos firmó en un papelito un recibí agradeciendo en nombre del pueblo palestino la ayuda recibida y la cantidad recibida, que por supuesto publicamos para que la gente tuviera constancia de que su aportación había llegado a su destino. Lo mismo volvimos a hacer en 2015, porque se produjo una situación parecida, una invasión con destrucción, muertos y heridos pero no tan asoladora ni de características tan terribles como la de 2014; de hecho, sólo recogimos 3.035 euros, y esta vez lo hicimos llegar a través de la Autoridad Nacional Palestina.

La Audiencia Nacional os acusa de financiación del terrorismo por esa entrega de dinero a Khaled, una histórica militante del FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina).

Sí. Cuando la Audiencia Nacional nos llamó a declarar acusadas de financiación del terrorismo, por supuesto que reconocimos que esa entrega la habíamos hecho, porque las tres estábamos convencidas de que habíamos hecho lo correcto, lo que humanamente hace cualquier persona que tenga a su alcance esa posibilidad de hacerlo a través de una página web, una decisión que fue no personal nuestra sino de la organización Red Roja, de la que formamos parte. Lo que no asumimos es que eso iba para comprar armas ni cosa por el estilo. Al ver la destrucción, la gente puede darse cuenta de cuál era el objetivo al que nosotros nos dirigíamos con esas modestísimas cantidades. Y después de haber declarado ante la Audiencia Nacional el pasado 5 de febrero, pudimos presentar un documento, firmado por la representación de la Autoridad Nacional Palestina en Madrid, que acreditaba que el dinero había ido a la reconstrucción de instalaciones sanitarias. Nosotras y la abogada pensamos que el proceso había terminado, porque documentarlo a través de la Autoridad Nacional Palestina, reconocida por el Estado español en su sede en Madrid, se supone que bastaría, pero no.

¿No?

Se nos acusa de practicar una solidaridad generalizada con todos aquellos pueblos que están sufriendo injusticias de cualquier tipo

No. A partir de ahí, la abogada pidió el sobreseimiento y se le denegó además con una acusación políticamente muy interesante, porque se acusa a Red Roja de practicar la solidaridad internacionalista, se dice textualmente que no solamente nos solidarizamos con Palestina, también con el Sahara, también con Cuba, también con Venezuela, también con el Donbass… Es decir que se nos acusa de practicar una solidaridad generalizada con todos aquellos pueblos que están sufriendo injusticias de cualquier tipo. Para la Audiencia Nacional existen graves indicios de criminalidad en nuestra actuación y sigue adelante, abre sumario ordinario y prosigue las investigaciones por un delito que además está recogido en el Código Penal con penas de dos a diez años de cárcel y multas por el triple de lo enviado.

¿Hay fecha para un supuesto juicio?

No, ni plazo. Es muy desconcertante porque la abogada ha recurrido la denegación del sobreseimiento, se lo han rechazado y ante las alegaciones que hacía, la respuesta es que todas esas alegaciones se dirijan al juicio, con lo cual aunque la causa está abierta pero todavía no han decidido si habrá juicio, todo indica que van a juzgarnos.

Es todo un tanto desconcertante, ¿no?

La gente cuando lleva el pañuelo palestino sí sabe dónde está la razón y dónde no

Al principio pensamos que como la cosa parecía tan delirante, no cabía en cabeza humana que pudiera suceder. De hecho, de las dos asociaciones israelíes que promueven la acusación, una, la Asociación Cultural Judía de Ibiza, se retira de la acusación, pero prosigue otra que se llama The Lawfare Project, una asociación sionista con sede en Nueva York. Es conocido que el Estado de Israel tiene todo un Ministerio de Asuntos Estratégicos dedicado a identificar y promover acusaciones contra la gente que ejerce la solidaridad con Palestina, entonces nosotros somos muy conscientes de que estamos en la mira del Estado de Israel. Lo que es dramático es que la Audiencia Nacional, órgano del Estado español, actúe así ante una situación que es ampliamente sentida y compartida por la gente de la calle aquí, porque yo creo que es la causa que más ampliamente despierta simpatías. Hay otras igual de legítimas –no estoy poniendo el acento en la legitimidad sino en el grado de apoyo popular que suscitan–, pero la causa palestina va más allá de si la gente se considera de izquierdas o no, la gente sabe muy bien qué es lo que está pasando allí, cómo a un pueblo le quita su tierra otro que no está allí viviendo y que arranca árboles, destruye casas con palas excavadoras, desplaza a gente y mata a gente… Eso la gente lo sabe, el pañuelo palestino significa todo eso y la gente cuando lleva el pañuelo palestino a lo mejor no puede hacer un relato muy documentado de la historia del pueblo palestino pero sí sabe dónde está la razón y dónde no.

Sí, llama la atención que se os abra sumario por un caso de solidaridad internacionalista precisamente con el pueblo palestino…

Sí, y es el primero que se abre por este tema, porque por ejemplo el BDS, las asociaciones que promueven el boicot, la desinversión y las sanciones contra Israel por los crímenes cometidos contra el pueblo palestino, sí que se ha abierto causa contra ellas –que por cierto afortunadamente se están archivando–, pero por el hecho material solamente de enviar unas cantidades al pueblo palestino, en el Estado español no hay precedente y que yo sepa tampoco en ningún otro Estado de la Unión Europea. La solidaridad con nosotras está extendiéndose, hay firmas de apoyo de asociaciones, organizaciones y destacados dirigentes internacionales y la gente se escandaliza, es decir que no debe de haber muchos precedentes de que por el hecho de haber enviado dinero para allá te acusen de financiación del terrorismo.

Hablando de esa solidaridad con vosotras, el próximo martes, 26 de noviembre, en el madrileño Teatro del Barrio habrá un acto en el que entre otros participará un exmagistrado del Tribunal Supremo, José Antonio Martín Pallín.

Interesa mucho que los especialistas en Derecho nos ayuden a abordar esto, que se parece muchísimo a una dictadura de las ideas

Sí, y tratará este tema, porque yo creo que interesa mucho que los especialistas en Derecho nos ayuden a abordar esto, que es un escándalo cada vez mayor, de acusar de terrorismo por el hecho de tener una opinión diferente sobre cosas o de apoyar causas diferentes de las que en un momento dado pueden interesar al poder. Esto se parece muchísimo a una dictadura de las ideas.

Sí, a menudo incluyen demasiado en el concepto de terrorismo…

Sí, se apoyan en el hecho de que a partir del 11S –que cada vez está más cuestionado qué pasó aquel 11 de septiembre de 2001 en Nueva York– se abren unos listados de organizaciones terroristas donde meten indiscriminadamente a organizaciones árabes y al final ¿qué es terrorismo, el que invade o el que resiste la invasión? ¿Qué es terrorismo, el opresor o el oprimido que intenta buscar la vida como sea para seguir tirando adelante? Estamos ante una aberración no sólo jurídica sino que atenta contra el pensamiento libre más elemental y contra la dignidad de los seres humanos de poder hacerse una idea de lo que pasa en el mundo y actuar en consecuencia.

Sin embargo, dirigentes del FPLP circulan y actúan libremente por territorio de la Unión Europea, y la propia Khaled también.

En Bruselas preguntamos si la Comisión Europea piensa o no hacer algo ante una vulneración de derechos civiles y políticos de tres ciudadanas de la Unión Europea, como somos nosotras tres

Sí, en 2017 Leila Khaled estuvo en el Parlamento Europeo, y además haciendo declaraciones, manteniendo reuniones… Y al Estado español estaba invitada y vino. Hubo asociaciones israelíes que para impedir la visita promovieron que la Audiencia Nacional hiciera un documento impidiéndole la entrada, pero la juez Carmen Lamela, que tampoco es una mujer de izquierdas ni muchísimo menos, estimó todo lo contrario, de hecho emitió un dictamen diciendo que Leila Khaled no tenía ninguna causa pendiente en España y que podía entrar y salir libremente, reunirse con quien estimara y hacer declaraciones a medios de comunicación, siempre que no cometiera ningún delito, cosa obvia por otro lado. Y este mismo año me comentaban compañeros de Portugal que Leila Khaled ha estado en Portugal y se ha reunido en sede parlamentaria con cinco de los seis grupos parlamentarios que componen el Parlamento portugués. Yo he estado ahora en Bruselas invitada por el eurodiputado Miguel Urbán y allí preparamos unas preguntas parlamentarias precisamente en el mismo sentido que tú indicas. Preguntamos si la Comisión Europea piensa o no hacer algo ante una vulneración de derechos civiles y políticos de tres ciudadanas de la Unión Europea, como somos nosotras tres. Y preguntamos también –y es una pregunta del Parlamento Europeo a la Comisión Europea, teniendo en cuenta que el FPLP forma parte de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), la OLP desde 1974 es reconocida por Naciones Unidas y en todas las instancias internacionales como interlocutor legítimo del pueblo palestino, y el FPLP es la segunda gran organización integrante de la OLP después de Al-Fatah– si considera que la OLP es interlocutor legítimo y si existe algún tipo de restricción a la actividad de representación política que ejercen los portavoces del FPLP, que intervienen, y no solamente Leila Khaled, en actos públicos como representantes de su organización. Es que es todo un esperpento, un sinsentido completo, una maraña de cosas que parece que sin fundamento jurídico pero que sorprendentemente sigue adelante y parece que cada vez con más determinación por parte de la Audiencia Nacional.

Antes decías que la Audiencia Nacional os acusa de practicar la solidaridad internacionalista. ¿Se está recurriendo al concepto de terrorismo o de colaboración con el terrorismo para criminalizar posiciones de disidencia o de solidaridad, como en vuestro caso?

Sí, ese es el crimen del que nos acusa. Como ocurre con raperos, con cantantes, con sindicalistas, con gente que está okupando centros sociales… Yo esto lo relaciono con un miedo… Cuando se traspasan todos los límites del Estado de derecho y las libertades formales más elementales es porque hay miedo. Hay miedo y desgraciadamente no porque las trabajadoras y trabajadores, los pueblos y los movimientos sociales estemos muy organizados ni seamos muy fuertes, sino porque estamos en el marco de una crisis general que además está en vísperas de un nuevo estallido, como todo el mundo está hablando. Ante la crisis, el capital no sabe hacer otra cosa que descargar la represión sobre la gente, y teme una respuesta fuerte por parte de la gente frente a nuevos ataques que ya van a caer sobre unos recortes y unas agresiones que no han revertido desde la última crisis. Entonces yo creo que la utilización del concepto de terrorismo contra el movimiento popular, contra la disidencia y contra la solidaridad internacionalista forma parte de una especia de contrarrevolución preventiva, es decir que el poder está actuando contra nosotros y nosotras –y utilizando la Ley Mordaza, el escándalo de la Ley Mordaza y de las leyes antiterroristas que siguen en vigor, que el Gobierno de Pedro Sánchez no ha revertido y que ahora ni siquiera aparece en ese acuerdo de Gobierno que es de risa porque parece la carta a los Reyes Magos, cuando lo que está viniendo en realidad es un palo de agárrate y ponte tieso– en prevención… Por cierto, de la reversión de todas esas agresiones a las libertades democráticas –y esa no cuesta dinero como la sanidad, la educación o los derechos laborales– nadie habla ya en los pactos, y eso es muy grave porque yo creo que es el tema que se esconde detrás de toda la utilización perversa y arbitraria del terrorismo por parte de quien está agrediendo a las clases trabajadoras, y si hay la más mínima respuesta, se te acusa de terrorismo. El término ese de contrarrevolución preventiva ayuda a entender qué es lo que pasa, y es que parecería que están todos locos pero no creo que estén locos, están actuando bien conscientemente. En definitiva, todo esto es un pulso entre la gente, los pueblos, las trabajadoras y los trabajadores y el poder.

Volviendo a la solidaridad con Palestina, a veces se tilda de antisemita toda solidaridad con Palestina…

Los pueblos del Estado español recibimos el mayor ejemplo de solidaridad internacionalista yo creo que de la historia, que fueron las Brigadas Internacionales

Sí. En la fila cero del acto del día 26 en el Teatro del Barrio va a estar el representante de la Red Internacional Judía Antisionista, algo muy importante para que no se entienda eso que suele hacer el Estado de Israel de acusar de antisemita a quien le acusa de crímenes contra el pueblo palestino. Esta es una buena ocasión para reforzar la solidaridad con el pueblo palestino y para constituir de la manera más unitaria posible plataformas en solidaridad con Palestina y de apoyo a nuestra causa, entendiendo que no se trata de nuestras personas sino de la defensa y el ejercicio de un derecho que hay que ejercer por encima de todo y de la defensa del internacionalismo. Además, los pueblos del Estado español tenemos una razón todavía más para ejercer esa solidaridad internacionalista a toda costa, y es que recibimos el mayor ejemplo de solidaridad internacionalista yo creo que de la historia, que fueron las Brigadas Internacionales. Eso, que lo tenemos en nuestro código genético histórico, es un acicate más para decidirnos a nosotras mismas que estamos en deuda con los pueblos del mundo y con los pueblos árabes. Palestinos murieron en la Batalla de Teruel, como recuerda André Malraux en L’Espoir. Y también judíos, por supuesto. Judíos que vinieron aquí huyendo del régimen nazi. Es decir que el antisionismo, el antifascismo, el antiimperialismo… reúnen a todos los pueblos del mundo en torno a las causas más justas, como fue la defensa de la II República española y como es ahora la causa del pueblo palestino.

¿Cómo es la actual situación geopolítica de Palestina?

Yo creo que a Palestina no se le debe concebir aislada del resto de países de la región, es decir que Oriente Próximo, el mundo árabe, es una realidad interconectada inseparable y el centro de esa realidad es Palestina. Frente a la estrategia del imperialismo en la zona, y en general en todos los sitios, de enfrentar a unos pueblos con otros por motivos religiosos, étnicos, políticos, culturales o históricos, por primera vez en Oriente Próximo se ha articulado algo que ellos llaman el eje de la resistencia antiimperialista y antisionista, es decir que esa estrategia que te decía –que empezó con la guerra Irán-Irak en la que dos grandes potencias regionales se destruyeron mutuamente, instigadas ambas y armadas ambas por el imperialismo norteamericano y de la Unión Europea; el prototipo de cómo se enfrentan dos pueblos y se neutralizan ambos, en Irak con el enfrentamiento entre suníes, chiíes, kurdos… o en Siria o en Libia…– y que ha sido una y mil veces repetida está revirtiéndose, porque por encima de todo eso, en una zona donde las creencias religiosas son muy importantes, se está articulando un proceso unitario, estrictamente político y laico, que me parece importantísimo. En Palestina por ejemplo el 29 de septiembre se publicó la noticia de que ocho organizaciones palestinas en las que se mezclaban la izquierda árabe, comunista, diferentes organizaciones confesionales hasta hace poco o confesionales como la Yihad Islámica, Hamás… publicaron un documento en el que suscribían una propuesta nacional unitaria para Palestina. Eso es muy importante porque refleja algo que está sucediendo desde hace tiempo, y es que el proceso de unidad interna dentro de Palestina avanza y el proceso de unidad en el conjunto de la región también avanza, por encima de otras diferencias que afortunadamente por primera vez están destacando como prioridad el objetivo común político de liberación antiimperialista y antisionista. Eso es muy importante para el pueblo palestino y para el conjunto de los pueblos de la región, para los que el imperialismo tenía un proyecto llamado Gran Oriente Medio que empezó a quebrarse en Siria, ha continuado quebrándose en Yemen y está dejando cada vez más aislados a los dos grandes gendarmes armados hasta los dientes de la región, que son el Estado de Israel y Arabia Saudí. Yo creo que eso es muy importante porque está marcando una estrategia de acción política, de resistencia y de proyecto estratégico histórico muy importante para los pueblos.

Entrevista: «Hay que denunciar el juicio por terrorismo a quienes solo enviaron fondos de ayuda humanitaria a Palestina»

Fuente: Cubainformación

Elisa Nieto tomó parte, el sábado 2 de noviembre de 2019, en el panel «Internacionalismo: rompiendo el bloqueo», dentro del Festival «Granma Fest», organizado por Rincón Cubano Granma, asociación de amistad y solidaridad con Cuba y otros pueblos, en la localidad cántabra de Torrelavega.

Así fue el GranmaFest en Torrelavega (+ Fotos)

Equipo de rodaje: Ana Gil y Lázaro Oramas. Edición: Ana Gil.

Finkelstein: “Si Sanders gobierna se abriría un campo de oportunidades en el conflicto de Israel y Palestina”

Entrevista con el politólogo estadounidense, autor del libro «Gaza: Una investigación sobre su martirio» (Siglo XXI), publicado recientemente en España

InternacionalOriente MedioMiguel Muñoz Última actualización martes, 12 de noviembre de 2019

Israel
El politólogo Norman G. Finkelstein. / Youtube MeTooGaza

 0Compartir

Es hijo de supervivientes de los campos de concentración de Auschwitz y Majdanek. El resto de su familia pereció en el Holocausto. Norman G. Finkelstein (Nueva York, 1953) es profesor de teoría política. O lo era. Tras una demoledora campaña de presión por parte del lobby proisraelí, la Universidad de DePaul (Chicago) en la que daba clases decidió cesarle en el 2007. Su pecado: ser crítico con las actuaciones de Israel en el conflicto con Palestina.

Finkelstein recibió el apoyo mayoritario del resto de profesores e incluso algunos estudiantes realizaron huelgas de hambre. La propia universidad llegó a reconocer tácitamente que el cese respondía a motivos políticos al describir a Finkelstein como un «académico prolífico y un extraordinario profesor». Desde entonces no ha podido volver a enseñar en las universidades de su país y ha sido expulsado del circuito de conferencias. Junto a Noam Chomsky o Edward Said  es una de las voces más respetadas de los derechos palestinos en EEUU.

Finkelstein ha publicado varios libros sobre el asunto: Imagen y realidad del conflicto palestino-israelí,  La industria del Holocausto. Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío Método y locura. La historia oculta de los ataques de Israel en Gaza. Todos ellos están editados en nuestro país por Siglo XXIEsta semana ha llegado a las librerías españolas su trabajo más reciente: Gaza: una investigación sobre su martirioLa publicación, que salió a la luz el pasado año en EE.UU, es un extenso estudio, con multitud de fuentes documentales, sobre las guerra que libra el Estado de Israel contra la franja de Gaza. El politólogo estadounidense responde a un cuestionario realizado por cuartopoder

Publicidad

-Usted ya había escrito otros libros sobre la situación entre Israel y Palestina. ¿Qué hace diferente este último libro?

-Este es el estudio más completo que se ha publicado hasta hoy sobre la prolongada guerra que se libra en Gaza, un estudio que examina exhaustivamente las fuentes y analiza críticamente la documentación existente.

Gaza: Una investigación sobre su martirio es el título del libro. ¿Cómo explicaría a una persona que no tuviera mucho conocimiento del conflicto lo que está pasando en la franja de Gaza?

-Durante medio siglo, el pueblo de Gaza ha soportado una brutal ocupación ilegal marcada, desde 2004, por ocho masacres sangrientas y agravada, desde 2006, por un bloqueo medieval que, según afirma Naciones Unidas, ha convertido a Gaza en un lugar físicamente invivible.

-En el libro da cuenta de numerosas violaciones de derechos humanos. Y señala el silencio de organizaciones de DDHH o directamente el blanqueamiento de los mismos por parte de Amnistía. ¿Podría resumir esta idea? También habla de traición de la ONU en sus informes…

«Israel ha hecho del Holocausto un arma para inmunizarse contra la crítica legítima»

.-Israel ha sembrado el terror en la comunidad de los derechos humanos con el propósito de silenciar sus críticas. Tras una despiadada campaña difamatoria en su contra, el respetado jurista internacional Richard Goldstone se vio obligado a retractarse de sus dichos contra Israel. Otras organizaciones defensoras de los derechos humanos acallaron sus acusaciones legales contra Israel.

-Me gustaría que explicara brevemente sus críticas a la “industria del Holocausto” que utiliza Israel y que desarrolló en un libro hace unos años

-Israel ha hecho del Holocausto un arma para inmunizarse contra la crítica legítima y convirtió el holocausto nazi en un negocio de extorsión pues exige “compensación” con pretextos falsos.

Portada del libro de Finkelstein. / Akal

-¿Cómo es la situación hoy en día de la franja de Gaza? Llevamos un tiempo sin conocer noticias desde allí.

-Desde el 30 de marzo de 2018, el pueblo de Gaza se ha entregado a una resistencia no violenta masiva para poner fin al inhumano asedio ilegal de Israel. De acuerdo con la investigación más exhaustiva y actualizada, Israel ha atacado a niños, médicos, periodistas y personas discapacitadas que no representan ninguna amenaza para los francotiradores israelíes apostados a lo largo de la valla que separa Gaza de Israel.

 -Puede que muchos lectores españoles no conozcan los problemas que ha tenido usted en el ámbito académico y profesional por criticar las prácticas de Israel. ¿Podría resumirlas?

-Prefiero no hablar de mi situación profesional. He sufrido muchos desengaños pero aún así gozo de una vida mejor que el 99 por ciento de la humanidad.

-¿Se siente solo dentro de la comunidad judía en sus críticas a las prácticas del Estado de Israel frente a Palestina? ¿Qué otros apoyos existen?

-El apoyo a Israel de la comunidad judía estadounidense ha disminuido significativamente. Hoy la opinión más difundida entre los judíos millennial está más cerca de mi posición que de la de los ciegos defensores de Israel.

-En España hay un movimiento solidario con Palestina. Las acciones que proponen Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) tienen un nivel considerable de apoyos sociales. Usted criticó alguna de las líneas de este movimiento. ¿Por qué?

«El apoyo a Israel de la comunidad judía estadounidense ha disminuido significativamente»

-Un movimiento de solidaridad debería apoyar a las personas con las que se solidariza. En este momento, la prioridad debería ser tomar medidas prácticas para sostener al pueblo de Gaza comprometido con la resistencia no violenta masiva destinada a terminar con el bloqueo impuesto por Israel.

-A nivel político en EE.UU, ¿es posible un cambio de rumbo en los apoyos a Israel? Usted ha apoyado a Bernie Sanders

-Si Bernie ganara las elecciones, cambiaría las reglas del juego político. Ya ha dejado claro que exigirá que Israel ponga punto final al “inhumano” (según sus propias palabras) estado de sitio de Gaza.

 -¿Hay alguna solución al conflicto entre Israel y Palestina? ¿La ve cercana?

-En este momento, no hay ninguna solución. El movimiento de solidaridad debería concentrarse en dar los pasos prácticos que contribuyan a mitigar el sufrimiento del pueblo palestino. Pero si Bernie Sanders fuera elegido presidente, se abriría un vasto campo de oportunidades.

Nota: traducción del texto por Alcira Bixio